El zakat es uno de los cinco pilares del islam y, a diferencia de la limosna
voluntaria, es una obligación con reglas precisas: quién lo debe, sobre qué
bienes, en qué momento y en qué proporción. No es un donativo que se decide por
generosidad, sino un derecho de los beneficiarios sobre una parte del patrimonio.
Quién lo debe
Lo debe el musulmán cuyo patrimonio sujeto a zakat supera un mínimo, llamado
nisab, y se ha mantenido por encima de ese mínimo durante un año lunar
completo (el hawl). Por debajo del nisab no hay obligación.
El nisab se fija tradicionalmente por su equivalencia en oro o en plata: 85
gramos de oro o 595 gramos de plata. Como los dos metales ya no valen lo mismo,
la elección de referencia cambia el resultado, y ahí conviene un criterio
razonado: la referencia de la plata da un nisab más bajo y, por tanto, obliga a
más gente.
Sobre qué se calcula
No todo el patrimonio entra. Entra lo que crece o está destinado a crecer:
- Efectivo y saldos en cuentas.
- Oro y plata, con la discusión clásica sobre las joyas de uso personal.
- Mercancía de comercio: las existencias destinadas a la venta, valoradas a
precio de mercado el día del cálculo. - Ganado, con escalas propias por especie.
- Cosechas y frutos, con su propia proporción y sin esperar el año.
Queda fuera lo que se usa y no se comercia: la vivienda propia, el coche, la
maquinaria con la que se trabaja, el mobiliario. Una fábrica no paga zakat por
sus máquinas; sí por lo que produce y vende.
Cuánto
La proporción general es del 2,5 % anual sobre los bienes sujetos. Para
cosechas y frutos las proporciones son distintas (5 % o 10 %, según el sistema
de riego), y el ganado sigue escalas propias.
El zakat de la empresa
Aquí es donde suele torcerse. Una sociedad no es una persona, y lo que se grava
no es «la empresa» sino la riqueza zakatable que corresponde a sus socios
musulmanes. En la práctica se parte del balance y se depura:
- Suman: caja y bancos, existencias destinadas a la venta, inversiones
líquidas y las cuentas por cobrar que se esperan recuperar. - Restan: las deudas exigibles a corto plazo.
- No suman: los activos fijos que sirven para producir y no para vender.
El resultado es la base. Sobre ella, el 2,5 %.
Puedes estimarlo tú mismo con nuestra calculadora de zakat para empresas: los números
no salen de tu navegador.
Zakat al-fitr
Es otra cosa distinta, y conviene no confundirla: una cantidad pequeña y fija
por persona que se entrega al final del Ramadán, no un porcentaje del
patrimonio.
Qué solemos ver
Los errores más frecuentes en empresas son tres: calcular sobre el beneficio en
lugar de sobre el patrimonio zakatable, olvidar las existencias, y restar todas
las deudas en vez de solo las exigibles. Los tres cambian el importe de forma
significativa.
Este texto es informativo y no sustituye a un dictamen sobre un caso concreto.
El cálculo del zakat de una sociedad depende de su balance y de su estructura.